4 de octubre de 2010

Manifiesto (hablo por mi diferencia)


No soy Passolini pidiendo explicaciones

No soy Ginsberg expulsado de Cuba

No soy un marica disfrazado de poeta

No necesito disfraz

Aquí está mi cara

Hablo por mi diferencia

Defiendo lo que soy

Y no soy tan raro

Me apesta la injusticia

Y sospecho de esta cueca democrática

Pero no me hable del proletariado

Porque ser pobre y maricón es peor

Hay que ser ácido para soportarlo

Es darle un rodeo a los machitos de la esquina

Es un padre que te odia

Porque al hijo se le dobla la patita

Es tener una madre de manos tajeadas por el cloro

Envejecidas de limpieza

Acunándote de enfermo

Por malas costumbres

Por mala suerte

Como la dictadura

Peor que la dictadura

Porque la dictadura pasa

Y viene la democracia

Y detrasito el socialismo

¿Y entonces?

¿Qué harán con nosotros compañeros?

¿Nos amarrarán de las trenzas en fardos

con destino a un sidario cubano?

Nos meterán en un tren de ninguna parte

Como en el barco del general Ibáñez

Donde aprendimos a nadar

Pero ninguno llegó a la costa

Por eso Valparaíso apagó sus luces rojas

Por eso las casas de caramba

Le brindaron una lágrima negra

A los colizas comidos por las jaibas

Ese año que la Comisión de Derechos Humanos

no recuerda

Por eso compañero le pregunto

¿Existe aún el tren siberiano

de la propaganda reaccionaria?

Ese tren que pasa por sus pupilas

Cuando mi voz se pone demasiado dulce

¿Y usted?

¿Qué hará con ese recuerdo de niño

Pajeándonos y otras cosas

en las vacaciones de Cartagena?

¿El futuro será en blanco y negro?

¿El tiempo en noche y día laboral

sin ambigüedades?

¿No habrá un maricón en alguna esquina

desequilibrando el futuro de su hombre nuevo?

¿Van a dejarnos bordar de pájaros

las banderas de la patria libre?

El fusil se lo dejo a usted

Que tiene la sangre fría

Y no es miedo

El miedo se me fue pasando

De atajar cuchillos

En los sótanos sexuales donde anduve

Y no se sienta agredido

Si le hablo de estas cosas

Y le miro el bulto

No soy hipócrita

¿Acaso las tetas de una mujer

no lo hacen bajar la vista?

¿No cree usted

que solos en la sierra

algo se nos iba a ocurrir?

¿Acaso las tetas de una mujer

no lo hacen bajar la vista?

¿No cree usted

que solos en la sierra

algo se nos iba a ocurrir?

Aunque después me odie

Por corromper su moral revolucionaria

¿Tiene miedo que se homosexualice la vida?

Y no hablo de meterlo y sacarlo

Y sacarlo y meterlo solamente

Hablo de ternura compañero

Usted no sabe

Cómo cuesta encontrar el amor

En estas condiciones

Usted no sabe

Qué es cargar con esta lepra

La gente guarda las distancias

La gente comprende y dice:

Es marica pero escribe bien

Es marica pero es buen amigo

Súper-buena-onda

Yo no soy buena onda

Yo acepto al mundo

Sin pedirle esa buena onda

Pero igual se ríen

Tengo cicatrices de risas en la espalda

Usted cree que pienso con el poto

Y que al primer parrillazo de la CNI

Lo iba a soltar todo

No sabe que la hombría

Nunca la aprendí en los cuarteles

Mi hombría me la enseñó la noche

Detrás de un poste

Esa hombría de la que usted se jacta

Se la metieron en el regimiento

Un milico asesino

De esos que aún están en el poder

Mi hombría no la recibí del partido

Porque me rechazaron con risitas

Muchas veces

Mi hombría la aprendí participando

En la dura de esos años

Y se rieron de mi voz amariconada

Gritando: Y va a caer, y va a caer

Y aunque usted grita como hombre

No ha conseguido que se vaya

Mi hombría fue la mordaza

No fue ir al estadio

Y agarrarme a combos por el Colo-Colo

El fútbol es otra homosexualidad tapada

Como el box, la política y el vino

Mi hombría fue morderme las burlas

Comer rabia para no matar a todo el mundo

Mi hombría es aceptarme diferente

Ser cobarde es mucho más duro

Yo no pongo la otra mejilla

Pongo el culo compañero

Y esa es mi venganza

Mi hombría espera paciente

Que los machos se hagan viejos

Porque a esta altura del partido

La izquierda tranza su culo lacio

En el parlamento

Mi hombría fue difícil

Por eso a este tren no me subo

Sin saber dónde va

Yo no voy a cambiar por el marxismo

Que me rechazó tantas veces

No necesito cambiar

Soy más subversivo que usted

No voy a cambiar solamente

Porque los pobres y los ricos

A otro perro con ese hueso

Tampoco porque el capitalismo es injusto

En Nueva York los maricas se besan en la calle

Pero esa parte se la dejo a usted

Que tanto le interesa

Que la revolución no se pudra del todo

A usted le doy este mensaje

Y no es por mí

Yo estoy viejo

Y su utopía es para las generaciones futuras

Hay tantos niños que van a nacer

Con una alita rota

Y yo quiero que vuelen compañeros

Que su revolución

Les dé un pedazo de cielo rojo

Para que puedan volar.


*Este texto fue leído como intervención en un acto político de la izquierda en Septiembre de 1986, en Santiago de Chile.

Idées / Ideas




¿Quién va a decirme qué es la vida?

¿Quién va a decirme qué es la muerte?

¿Qué es virtud? ¿Qué es filosofía?

Ver cómo sopla la fortuna.

¿Ciencia, honor? Ilusión, mentira.

¿Oro? Tumba de la inocencia.

Hasta la amistad es un sueño.

Sólo en ti mismo está la dicha.


¡Feliz quien sueña que es amado!

¡Ojalá no despierte nunca!

El corazón se engaña siempre:

no hay sentimiento sin dolor.

Si te amas a ti mismo, cumples

lo que Naturaleza ordena.

Si Dios existe, Dios es alguien

enamorado de sí mismo.


Dime, muchacho, ¿por qué huyes

de la muerte con tanto ahínco?

¿Por qué te aferras a la vida?

¿No ves lo absurdo que es vivir?

¿Por qué tiemblas ante un enigma

cuya solución desconoces?

¿Qué es nuestra alma? Un brillo inútil

que se apaga en la sepultura.


Abre los ojos, mira: todo

lo que respira nace y muere.

Sólo el orgullo de los hombres

presume de supervivencias.

Cuando llegue mi última hora,

pisoteadme y maldecidme.

¿De qué le sirven las plegarias

al árbol roto por el viento?


Me he reído de vuestros dioses

y de vuestras ruines miserias.

Mi alma se perdió de niña

en la noche oscura del mundo,

pero no fue nunca perversa,

y los tristes la bendijeron.

Hay virtud en mi corazón:

Una virtud que no es la vuestra.


*El hacha y la rosa (Sevilla, Renacimiento, 1993). Escrito a por Luis Alberto de Cuenca sobre una traducción de un poema que el ladrón y asesino francés Pierre-François Lacenaire (1803-1836) escribió en la prisión parisiense de la Conciergerie poco antes de ser guillotinado. En la versión del traductor el poema lleva el nombre de «Ideas».

2 de agosto de 2010

El Matrimonio Del Cielo y El Infierno




Los poetas de la antigüedad animaron los
objetos sensibles con dioses y genios,
nombrándolos y dotándolos con las propiedades de
los bosques, ríos, montañas, lagos, ciudades,
naciones y todo lo que sus enormes numerosos
sentidos podían percibir.

Estudiaban particularmente el genio de cada
ciudad y país colocándolo bajo la tutela de una
deidad espiritual.
Bien pronto, para ventaja de algunos y esclavitud
de muchos, se formó un sistema intentando dar
realidad a deidades espirituales o abstraerlas de su
objeto. Así dio principio el sacerdocio, instituyendo
ritos según los relatos poéticos.

Y, al fin, declararon que los Dioses lo habían
querido de este modo.
Así olvidaron los hombres que todas las
deidades residen en el corazón.






William Blake, fragmento de Proverbios del Infierno.